Debe evaluarse el riesgo/beneficio si el paciente es portador de alguna de las siguientes patologías:
- Enfermedad de Alzheimer.
- Apendicitis o síndrome de fosa ilíaca derecha: Puede inducir diarrea o estreñimiento con el consiguiente riesgo de perforación o estallido.
- Hemorragia gastrointestinal o rectal no diagnosticada: Puede incrementar la hemorragia.
- Colitis ulcerosa: Puede agravar la diarrea.
- Colostomía o diverticulitis o ileostomía: Riesgo de alteración del balance hidroelectrolítico.
- Diarrea crónica: Posible riesgo de incremento de depleción de Fosfato.
- Obstrucción Pilórica.
- Insuficiencia renal: Posible riesgo de intoxicación por Aluminio en tejido cerebral, huesos y glándulas paratiroides.
- Posibilidad de inducir un cuadro de demencia en pacientes en diálisis crónica a los que se les pudiera administrar Magaldrato por tiempo prolongado.
- Incremento de riesgo de hipermagnesemia.
Como ocurre con otros productos que contienen antiácidos, puede enmascarar los síntomas de una afección gástrica mayor. Si los síntomas empeoran, o si a pesar del tratamiento, persisten más de 7 días o recurren, se debe realizar un examen clínico para descartar una enfermedad subyacente grave.